Tema de septiembre: La Autoficción. Parte I

Este septiembre el tema destacado es la autoficción. Aquí te contamos qué es y porqué nos gusta tanto.

Hace poco os contábamos el porqué del nombre La Fabulosa: como seres humanos no dejamos de fabular el mundo que nos rodea. Usamos pensamientos – palabras – para explicar(nos) la vida. Nuestra vida. Por eso, el primer el tema de septiembre es la Autoficción.

Mentir para decir la verdad

En primer llugar, ¿qué entendemos por Autoficción? Hay distintas maneras de enfocar este género literario, o, más bien, esta forma de encarar la escritura. Muchos teóricos la definen como una obra en la que el autor se inserta como personaje. Para nosotras, por otro lado, la Autoficción es una historia real, algo que ocurrió y que hizo sentir – se vivió. Pero está ficcionada y con una razón específica: en la Autoficción prima la historia, la esencia, sobre la realidad. Algunos personajes se fusionan; el orden de los acontecimientos se altera; las frases que han salido de la boca se afilan. Todo ello, con el fin de entender y de expresar mejor el sentido de la historia.

Y somos muy fans de usar cualquier herramienta artística a nuestro alcance para conversar con nosotras mismas y con el mundo. Hay algo muy poderoso en la escritura que nace del cuerpo que estuvo allí:

«La gente me pregunta con frecuencia si las cosas que cuento en los relatos realmente me pasaron. Siempre pienso que cabe hacerse esa misma pregunta respecto a cualquier vida: ¿Esto realmente me pasó a mí? El cuerpo no miente. Pero cuando trasponemos el lenguaje al cuerpo, ¿no es siempre una ficción, con su maravillosa composición, la saturación de los colores y los patrones gráficos, con su estilo y punto de vista, con su insistencia en la poderosa fuerza de la mente para recordar a pesar del hecho crudo y cruel de que el único testigo fue el cuerpo?»

Lidia Yuknavitch («Cronología del agua», ed. Cicely)
Tema de septiembre: Autoficción

Un poco de historia

El término «Autofición» fue acuñado por Serge Doubrovsky en 1977. Pero, como siempre sucede con los nombres, se dan a cosas que ya existen. El propio Doubrovsky reconocía en Colette a una maestra de este género y se puede encontrar este recurso en obras mucho más antiguas como la famosísima obra de Dante, La divina comedia.

En las últimas décadas, han surgido increibles autores y autoras que nos han contado su vida: Marguerite Duras, Annie Ernaux (sobre la que tenemos una charla el jueves 22 de septiembre), Enrique Vila-Matas, Jeanette Winterson, Vivian Gornick y muches más.

Tema de septiembre: Autoficción

Que viene el Coco

La Autoficción (o mejor dicho, su auge), no está exenta de críticos y alarmistas. Resulta curioso que este género, tan popular para narrar historias desde los márgenes (léase hisotiras de mujeres, comunidad homosexual, personas racializadas etc.), hace sonar las campanas del acabóse de aquellos que llevan siglos copando los espacios literarios. «Creo que poner tanto énfasis en el yo conlleva algunos vicios, y no es tanto que me parezca mal, sino el efecto que eso puede tener en la pérdida de sentido, o que la ficción se debilite como vía para hacer literatura.», se quejaba hace poco el escritor Iban Zaldua.

¿Y sabéis qué? Que esta misma alarma ya la hemos oído con el supuesto boom de libros escritos por mujeres: que ya solo el hecho de llamar boom a que se publique lo que escribe la mitad de la humanidad nos da la risa. ¿No será que lo que molesta es el hecho de que se estén contando las historias de violencia infigida; de colonización de cuerpos, tierras y almas; de amores mal amados; de vergüenzas impuestas? “Nadie acusa a un hombre de ser autobiográfico”, decía Jamaica Kincaid.

Eso sí, estamos de acuerdo en que hay mucho ego en algunos de los títulos que se publican bajo el paraguas de la autoficción… exactamente que en cualquier otro género literario. Tal vez en la novela negra esto ocurre por otros motivos, pero no es de extrañar que, en la época de instagram, selfies e influencers, la industria se aproveche de esta etiqueta junto a una cara famosa.

Tema de septiembre: la autoficción

Vivir para escribirlo

Volviendo a la Autoficción de calidad, creemos que se equivocan aquellos que la califican de exhibicionismo o acusan a los autores de presumir de su vida. Autoficcionar(se) no tiene nada que ver con haber tenido una vida interesante o merecedora de ser contada. El secreto está en la mirada, en el filtro de palabras que le pone el escritor o la escritora.

«Me encanta el verso de los Cuatro cuartetos de T.S. Elliot que dice: «aquello que solo vive / puede solo morir». Esa es la flecha del tiempo, el vuelo desde el útero a la tumba. Pero la vida es algo más que una flecha. Del útero a la tumba de una vida interesante; pero no puedo escribir la mía propia, nunca pude. (…) Prefiero seguir leyéndome como ficción que como realidad

Jeanett Winterson (¿Por qué ser feliz cuando pudes ser normal?, ed. Lumen)

En las próximas semanas os iremos contando más cosas sobre el tema de septiembre: la Autoficción. Además, si vienes a visitarnos, podrás ver nuestra selección de títulos y, muy muy pronto, adquirirlos también en nuestra librería online.

¡Hasta pronto!

Alina Zarekaite

Alina Zarekaite

Librera y fundadora de La Fabulosa.

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La Fabulosa es una librería independiente en Madrid. Creamos comunidad en torno al placer de la lectura y de la creación. Una librería fabulosa para gente fabulosa.

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